domingo, 27 de septiembre de 2026

ALUMNOS DE HARVARD DESTAPAN A SÁNCHEZ


A Pedro Sánchez no le gusta que le cambien el paso, pero los alumnos de Harvard se lo cambiaron cuando, en un encuentro en la prestigiosa universidad, le preguntaron por Ceuta, Pegasus y los casos de corrupción en su familia, su partido y su Gobierno.

Las tropelías que los alumnos de Harvard ignoran de Sánchez:

No aprueba los Presupuestos en tres legislaturas seguidas.

Una obligación recogida en la Carta Magna. Artículo 134.3: «El Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior.

Boicotea al Senado.

Lleva desde el 12 de marzo de 2024 sin ir a una sola sesión de control semanal al Gobierno en la Cámara Alta. 

Desafía constantemente al Estado de Derecho.

Sánchez ha llegado a mantener en su cargo a un fiscal general del Estado procesado, Álvaro García Ortiz, ahora mantiene a una directora general de la Guardia Civil y a un director adjunto operativo imputados por delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia en el caso Leire. La cloaca del PSOE, las revelaciones que han trascendido sobre el clan de Santos Cerdán, sus contactos con narcos de Badajoz para dar «un sustillo» a la jueza del caso David Sánchez y sus seguimientos a los periodistas que cubrían la información con listas de los afines o no al Gobierno. Ha intentado destruir la reputación de jueces, fiscales y guardias civiles que investigaban la corrupción del sanchismo, pero ahora la UCO ha documentado también un intento de agresión física. 

Instrumentaliza el Tribunal Constitucional.

El TC de Cándido Conde Pumpido ya deshizo la sentencia de los EREs. Ahora ha alfombrado la vuelta de Carles Puigdemont a España al resolver que la ley de amnistía es aplicable al delito de malversación, en contra del criterio mantenido por los jueces del Supremo Manuel Marchena y Pablo Llarena. Falta que anule la condena al ex fiscal general del Estado que será más pronto que tarde.

Abusa de los reales decretos leyes y no los negocia.

El artículo 86 de la Constitución reserva a casos de «extraordinaria y urgente necesidad»los reales decretos. Cuela en ellos además medidas que nada tienen que ver unas con otras (los llamados decretos ómnibus) y se los da a aprobar sin posibilidad de negociación ni enmiendas.

Concede entrevistas contadas y a los afines. 

Las entrevistas que da en España son contadas y siempre a los mismos medios. Este curso lo empezó en la SER, después fue a TVE y luego a El Intermedio.

Hurta debates al Congreso.

En la legislatura pasada el presidente no permitió que el Parlamento votara su giro respecto al Sáhara, en esta no ha dejado que las Cortes voten su plan de defensa, con una inversión extra de 10.471 millones, tampoco ha querido someterse a una cuestión de confianza. De hecho, cuando en junio el Congreso aprobó una moción no vinculante que le instaba a dar ese paso, Sánchez la despreció.

Prohibe las dimisiones.

Pudo pedir la renuncia de sus cargos imputados: la directora general de la Guardia Civil, el DAO, la presidenta de la SEPI, la gerente del PSOE, el fiscal general. El accidente de Adamuz se saldó sin dimisiones, y en la invasión de Ceuta nadie ha dimitido.